sábado, 18 de abril de 2009

Breve comentario post-film

Después del éxito del "niente baci" de la semana pasada con Once, este viernes tocaba un clásico lacrimógeno, Diario de Noa... Y chino desaborío para acompañar.



The Visitor, un buen tema con un tratamiento cinematográfico pobre. Tac, tac, tac, pero el ritmo auténtico del djembé no es un-dos-tres sino un-dos, según Martí. Y el personaje del profesor estaba poco trabajado... podría aportar muchos más matices.

miércoles, 15 de abril de 2009

Recital infame

Pincha el Heliogàbal. El atino al que nos tiene acostumbrados la sala de Gracia ha errado en esta ocasión, con el espectáculo poético de Pau Gener y Juan Colomo. Yo me lo guiso yo me lo como, mano a mano estos dos personajes se han pasado hora y media jugando a un scrabble amañado, llamando poemas a algo que no era más que una mera enumeración de vocablos supuestamente combinados con gracia, y canciones mediocres intentando imitar a Albert Pla...

Un espectáculo sin planear, sin esquemas ni guiones, en el que ninguno de los dos sabía qué tocaba hacer en cada momento, en el que Gener se entretenía contando anécdotas supuestamente graciosas entre el silencio sepulcral del atónito público -muchos de ellos, amigos del poeta-. En total seis poemas recitados en hora y media, si es que se pueden llamar así. Y la cuestión es que tiene poemas bastante buenos... pero no los recitó. Lo peor, sin duda, fue cuando alguien le dijo: "has recitado muy pocos poemas" y su respuesta fue "si alguien quiere poesía que se compre el libro".
Perdona, pero aquí la gente viene a ver un recital de poesía. Bravo.

No entiendo como en esta sala -que me parece tan chula, tan acogedora, tan íntima, tan selecta, tan bien pensada...- programan a artistas de la talla de Lydia Lunch, Ajo (que por cierto, estará el 10 de mayo en Helio) o Josep Pedrals junto a Pau Gener y Juan Colomo. Qué cuatro euros tan mal invertidos....

domingo, 12 de abril de 2009

Todos somos un 'Product'

Sólo somos productos. Nuestras vidas son factibles de convertirse en cualquier momento en una mercancía que comprar, en algo que intentar vender y con lo que otros pueden enriquecerse. Así, Product se apropia de los atentados del 11-S, de la vida de alguien que no conocemos y que perdió a su pareja en el trágico suceso, alguien que después se enamorará de un yihadista y a quien ayudará a cometer su "misión final".
Irónica y brutal como la vida misma, la obra de Mark Ravenhill refleja los extremismos y la decadencia de cada uno de los personajes que entra en juego en la obra. Desde el productor que exprime cada sensación, cada sentimiento de un guión que trata de vender a una actriz, explotando hasta lo grotesco las emociones -las de todos los espectadores-; la actriz que se traga medio borracha el discurso comercial del productor; el ayudante del productor, eterno sanchopanza que cumple impasible los desiderios de su jefe. Pero también la protagonista de la historia que el productor trata de vender, la pobre mujer que, desolada, se enamora de un hombre de piel oscura -oh my god-; y, claro está, el yihadista. Todos los personajes acaban creando una mezcla entre lástima y ternura, pena y dulzura.

La obra no cuestiona el terrorismo sino que pone en evidencia el extremismo de cada uno de los personajes y el nuestro mismo, e ironiza sobre situaciones que guardamos bajo llave en el baúl de los intocables. ¿Pero hay algo que sea intocable? ¿Hay algo que nuestra moralidad impida que se convierta en un producto? ¿Es eso una provocación? Puede, pero ya está bien de poner algodones en las heridas, porque hay veces que para curarlas hay que revivirlas...

David Selvas nos ofrece en este espectáculo una actuación magistral, casi monologada a través de su personaje, alguien que es capaz de explicarnos y hacernos sentir las emociones de su película... Comienza un poco sobreactuado pero a medida que avanza la obra su personaje coge fuerza y cobra sentido. El papel de Mireia Aixalà es totalmente prescindible y de hecho no está precisamente muy logrado para los pocos momentos en que interviene. Norbert Martínez también hace un papel complementario, pero bastante más agradecido que el de Aixalà, y acierta de pleno en su actuación, comedido pero preciso. De hecho, la obra original e Ravenhill estaba pensada para ser un monólogo del productor, pero Julio Manrique ha optado por incluir en su adaptación a estos dos personajes que apoyan al del productor y dan dinamismo a la actuación. La escenografía es sencilla pero muy apropiada y se transforma a medida que avanza la obra, con ayuda de un preciso diseño de luces y un sencillo espacio sonoro, aspectos que se integran tanto en la obra que consiguen pasar indvertidos hasta para quienes se intenten fijar expresamente en ellos.

Quines quieran verla -tienen hoy su última oportunidad-, asistirán a una pieza con "muy mala hostia" -afirma Manrique-, irónica pero tierna, brutal, con puntos de racionalidad y de irracionalidad, y vivirán una historia de amor extrema que además de pensar, además de sentir, sobre todo, les hará reir. Porque tabién hay que reirse de las cosas que duelen, ¿no? (si no, vaya aburrimiento).

viernes, 10 de abril de 2009

Misterios de Espaldamaceta

Dice José Juan González que madera es de lo que está hecho un ataúd. Pero también la cuna, la silla, el fuego. Este material nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos, y qué mejor acompañamiento para descubrir un auténtico regalo para los sentidos que una guitarra clásica. Madera y poca luz es el título del primer disco de Espaldamaceta, alter ego de José Juan. Desde el pasado mes de septiembre está presentando su trabajo por la geografía española, impregnando al público de su sencillez y sinceridad –“soy menos artista de lo que debería”, afirma-. El sábado, 11 de abril, se dejará caer de nuevo por el barcelonés barrio de Gràcia (Bar Elèctric, 23h).



Espaldamaceta es… algo que no puedo definir sino que realizo. ¿Melodías o emociones? Melodías, las emociones sólo te hacen sangrar o llorar de alegría y no se pueden tocar. Una cuerda… de nailon y que vibre. El escenario… de madera y con poca luz, aunque al final lo importante es que el público quiera escucharte. La desnudez ¿natural o visceral? visceral fingida, es un espectáculo que parte de la realidad impronunciable por pudor. El movimiento… lo que se necesita para cantar y/o para tocar. ¿Mejor los aplausos de los olivos o los del público? je je sin ninguno de los dos me imagino estar ahora pero sobreviviría y disfrutaría del ajedrez o de lo que sea. El humor… amarillooooooooooo, que tipos tan sabios disfrazados y disfrutando de meterse leches, una reverencia para ellos por disfrutar de tonterías. Si nos quedamos esta noche nada más, como en la canción… yo no creo que cambie, soy viejo para aprender y joven para el deporte. El mejor momento para escuchar Espaldamaceta… si te gusta cualquier momento, si no pues nunca y no pasa nada.

jueves, 9 de abril de 2009

'La melancólica muerte de Chico Ostra', Tim Burton


La chica Vudú

Su piel es de tela blanca,
un remiendo de recortes.
Y en su corazón se ensartan
alfileres de colores.

Por ojos un par de discos
rayados en espiral
que emplea en hipnotizar
a una multitud de chicos.

Mantiene en trance profundo
a un ejército de zombis.
Entre ellos incluso hay uno
que es nativo de Donosti.
Mas también sobre ella pesa
una horrible maldición
pues cuando alguien se le acerca
demasiado, es un punzón
cada aguja que se entierra
más hondo en su corazón.

Ésta es sólo una de las 23 historias breves, en forma de dibujos y poesías entre melancólicos y macabros, que forman el primer libro del genial Tim Burton. La melancólica muerte de Chico Ostra es un librito mágico en el que Burton, el creador de tantos personajes de éxito mundial. sigue fiel a su estilo ofreciéndonos un universo de seres extraños, niños solitarios y expulsados del mundo de lo racional. Un documento perfecto para leer en un ratito, tanto niños aferrados a la fantasía, como adultos que se niegan a crecer. Lo peor, que la traducción deja bastante que desear. "La mirona" es de mis favoritas. Pero hay tantas... podríamos hacer una encuesta a ver qué historia es la mejor para vosotros...

El Poema de los Quesos

...por el gran Josep Pedrals. Esto es poesía y lo demás... pues también. Pero vaya, que no todos los poetas tienen el sentido del humor d'en Pedrals! Que lo disfrutéis.

Estado de sitio

Diazepan
tranquimacin
beber y no dormir
buscar palabras
en medio de la nada
componer canciones
imaginarias
componer canciones
y no cantarlas.
Volví de vivir en medio del desierto
el cielo se había caído
mientras estuve lejos
Alguien cambió un mueble en el salón
tropiezos, prozac y descontrol
volví del desierto
porque la luz me cegó
y sé que quizá sea más fácil
hacerlo del revés
caer y destropezarme
cantar versiones
y diversiones
olvidando que un día
cafeína y teína
se convertirían en mis enemigos.
Busco y no encuentro
tranquilidad
melodías rasgadas
y cuentos
sobre desiertos.
Volveré
a lo de pedir deseos,
que tampoco estaba tan mal.