miércoles, 30 de abril de 2008

BroadBar: comida china, en el aire

Broad Bar, Aribau 191

Desde hace no mucho, los amantes de la farándula y los platós tienen un lugar a donde poder ir a cenar sin despegarse de su gran pasión. Se trata del Broadbar, un restaurante especializado en comida china de alta calidad en cuyo seno reside un plató de televisión y un estudio de radio.

Ya sé, yo tampoco tengo muy claro qué tiene que ver la televisión con la comida china. El caso es que la comida está francamente buena, con una presentación muy cuidada y con mezclas más o menos novedosas. Si váis no podéis dejar de probar las sopas, seguro que os sorprenderán. Mientras cenas, puedes disfrutar de un programa de televisión en directo de lo más variado, y por donde pueden aparecer karaokeros con ganas de protagonismo, frikis varios o buenos profesionales con ganas de proyectar su carrera en algún sentido.
Al principio resulta extraño entrar en un restaurante y que el sonido de fondo sea la televisión, pero tiene su gracia. Lo que no es tan gracioso, hay que decirlo, son los precios de la carta. Aunque ver la cuenta mientras degustas uno de los deliciosos postres de Oriol Balaguer es un atenuante...
Sin duda, el Broadbar es un lugar diferente.

viernes, 25 de abril de 2008

Elegy


Una vez más, y pese a la opinión de Ezequiel Ramón, Isabel Coixet toca la fibra con su última película. Una historia sensacional -novela cuyo final decidió cambiar la directora catalana- envuelve al espectador con sus planos subjetivos -voyeur- y ese fondo musical de jazz tan acertado... Para algunos se hará lenta. Yo creo que es buenísima.

En el amor no cuentan los años... y entiendo a Penélope: una mente maravillosa impacta más que un cuerpo escultural.

martes, 22 de abril de 2008

Rectas y curvas


Hace no mucho decidí pintar un dibujo con los dedos acompañada por un hombre. Mientras él dibujaba líneas rectas, flechas y figuras geométricas, yo me dedicaba a deshacerlas con girones de pintura en círculos, espirales y elipses que se desvanecían y se confundían con las líneas que él había dibujado. La firmeza y el caos. Del mismo modo, mucho antes hubo un artista que lo supo ver y, sobre todo, que lo supo dibujar.

Se trata de Gustave Klimt, un creador un poco loco -todos lo estamos de algún modo u otro- obsesionado con el género femenino que supo reflejar en todas sus obras la delicadeza de las mujeres que le rodeaban. Un hombre cuya sensibilidad artística chocaba de frente con el espíritu atormentado y algo pervertido que dominaba en su día a día.

Él, Gustave Klimt, dibujó con telas y con su tradicional collage, en el que también introdujo esmaltes y pan de oro, la máxima expresión del amor romántico. Un amor rectangular, de aislamiento y de alejamiento del resto del mundo, un amor firme -con las rectas del hombre- un amor, como algunas mujeres, caótico.

jueves, 17 de abril de 2008

BLOGS CRUZADOS: Sobre el reggaetón

Últimamente parece que está de moda ir contra las modas. Todos los underground y demás insumisos y rebeldes sacan sus navajas afiladas para defender hasta la muerte su libertad, amenazando la del resto. Quizá un poco radical, pero puede servir para ejemplificar lo que hacen los culturetas progres con todo lo comercial: lo consideran burdo, fácil, inútil, sin sentido y, ante todo, muy inculto, porque no sigue las pautas que ellos marcan.



Yo no voy a ser una más de todos aquellos que se autoproclaman con la verdad absoluta. Quiero lanzar desde aquí mi más profunda ovación al reggaetón por regalarnos ritmos facilones, sensuales y calentitos. Por esos momentos de felicidad superficial que nos proporciona cuando nos dejamos llevar por su sonido; gracias, reggaetón, por la gasolina, por el perreo, por el papi chulo, gracias por hacer que al menos de vez en cuando se muevan un poco nuestros preciosos culos cuadrados de aburrimiento y gracias, porque aunque el perreo chacalonero no sea precisamente mi baile preferido -ese es tema para otro día, que todavía estoy bloqueada por la impresión-, contigo he aprendido que a veces es divertido ir contracontracorriente.

Hoy inauguramos "BLOGS CRUZADOS". Esto es lo que piensa Andrea Bueno al respecto y esto Ezequiel Ramón.

miércoles, 16 de abril de 2008

Algunos van de listos...



...por la vida. Es el caso de Evaristo Mejide, más conocido como Risto -quizá buscaba reforzar su marca, su producto-, que con sus críticas mordaces y sus comentarios hirientes desmorona a los participantes en Operación Triunfo. Y es que, nunca mejor dicho, este personaje es un producto televisivo -y también radiofónico- que busca proporcionar la dosis de sensacionalismo que la desaparición del Tomate dejó en los espectadores. Morbosidad y bloqueo de los mecanismos de defensa, igual que cuando observamos actos repugnantes, es lo que consigue Risto, que para eso le contrataron.

Muchos dirán que es divertido -allá ellos, desde luego, a mí no me lo parece-; otros, que es sincero. Pero sinceridad no es sinónimo de sarna y se pueden decir las cosas de mil maneras. Y desde luego, es muy fácil actuar un personaje e ir de listo por la vida cuando alguien te ha sentado en una silla de terciopelo. Y es que en las distancias cortas es donde se mide la personalidad.

Risto es un insulto -otro de tantos- a nosotros, los telespectadores. Y no nos confundamos, nosotros lo permitimos: somos masoquistas.

sábado, 12 de abril de 2008

'Mala premsa', una visión subjetiva del periodismo


Parece ser que las crónicas de sucesos ayudan a forjar buenos periodistas y a desarrollar la creatividad. Igual que Carles Quilez, Pep Prieto trabajó durante años cubriendo la sección de sucesos, en este caso, del Diari de Girona; y al igual que él, pertenece a una generación marcada por la novela policiaca, que en España tuvo una de sus épocas doradas en los 80, y que todavía jugó al extinguido "polis y cacos".

Quizá por ello, ambos todavía conservan esa visión romántica del periodismo que se puede percibir a través de sus palabras y sus textos, a pesar de concebirlo de modos radicalmente opuestos. Mientras Quilez habla de buscar la objetividad y obviar los gestos y las miradas "porque a la gente sólo le interesan los datos", y se contradice en cuanto empiezas a profundizar sobre el tema, Prieto sentencia que la objetividad en el periodismo "es una falacia".

Este desacuerdo evidencia la sustancial diferencia de sus trabajos: Mala Vida, de Quilez, "es un trabajo básicamente periodístico" mediante el que se pretende reflejar una realidad compleja; Mala premsa es una novela protagonizada por Jordi Oller, un periodista que casualmente trabaja en la sección de sucesos del Diari de Girona, mediante la cual se muestra que el sensacionalismo y la falta de objetividad presiden la práctica cotidiana, no sólo la prensa escrita, sino cualquier medio de comunicación.

Los paralelismos y divergencias entre Quilez y Prieto ejemplifican dos modos de entender el periodismo. Y es que el estilo de Prieto está claramente influido por la cultura audiovisual en la que vivimos, intentando demostrar continuamente que "el lenguaje visual más abstracto se puede reproducir en palabras". Algo que consigue mejorar en Mala premsa, su segunda novela, respecto a La disfressa de l'indigent, la ópera prima con la que ganó el premio Casero en 2005; pero, sobre todo, algo que queda perfectamente reflejado en el prólogo a la novela que realiza el propio autor y que es de una calidad descriptiva inmejorable.

Pep Prieto es crítico de cine y miembro del Col·lectiu de Crítics de Cinema de Girona, imparte el taller de escritura juvenil "Escrius?" y actualmente es miembto del gabinete de prensa del Partit Socialista de Catalunya, PSC.

Quien quiera descubrir el universo personal de este joven escritor no puede perderse Mala premsa, una novela que hará las delicias de los amantes de aventuras y de quienes quieran conocer una perspectiva diferente del periodismo.

miércoles, 9 de abril de 2008

Flamenco pa rato


Los amantes de la música en directo tienen un nuevo local donde disfrutar de unas buenas palmas. Se trata de Picoco, un pequeño local situado en Compte d'Urgell, en el Eixample Esquerra. Los miércoles y los domingos el concierto corre a cargo de la banda flamenca del mismo nombre, Picoco, aunque también podemos encontrar una amplia variedad musical basada en ritmos latinos.
El local, perfectamente ambientado, es capaz de embaucar a los más reticentes, y te transporta a un escenario insólito. La intimidad y el bailoteo de las velas que se consumen en las jaulas forman parte intrínseca. El arte aquí no es una parte: es el todo.