martes, 9 de diciembre de 2008

Madrid


No hay una imagen que haga de sumario de mi estancia en Madrid. Ha sido una grata experiencia. La ciudad en perfecta armonía. Calles. Rectas. Curvas. Bares. Cervezas. Espíritus transeuntes que olvidan la debilidad y aportan tan sólo lo positivo. Buenas vibraciones. Arte por doquier. Monumentos. Montones de posibilidades (creo que eso ya lo dije).
Lo que más echaba de menos son esas conversaciones paternales con Raül en las que me hecha la bronca por hacer exactamente lo contrario de lo que quiero y tras las que siempre me vuelvo a reencontrar. Echaba de menos pasear tranquila sintiéndome comprendida, feliz y sencilla comentando tonterías como que me da asco pisar rendijas o que con gorro es como si no lloviera... Te echaba tanto de menos, Rawling... Pronto volveré a verte y te llevaré un poco de sol catalán.
Me acordé de Joan porqué encontré la sala perfecta para él. Si gustó tanto el concierto de Paco Bello (estuvo muy muy bien, es muy bueno pero... no me tocó del todo, o al menos, no tanto como el otro) seguro que los madrileños fliparían con la actuación de Petit en Galileo Galilei. Todo es proponérselo, Joan. Ciertamente Bello es elegante, pero me quedé con las ganas de escuchar una jam de blues que había en un local cerquita... pero eso me lo anoto para la próxima.
Y genial ese reencuentro. Me di cuenta de que algunas cosas han cambiado: ahora soy yo quien hace el café de sobremesa contando batallitas, riendo las gracias a una nenita y comentando álbumes de fotos.
Laberinto: cuando se nos muestra tan sólo una pequeña parte del todo, cuando no sabemos que hay más allá. Cualquier camino puede ser el acertado, pero sólo uno lo es. Cuál es la entrada y cuál es la salida. Elige. Yo me quedo, como dice Bello, con la de más acá.
Armonía. Proyectos. Música elegante. Reencuentros. Laberintos. Raül.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Lo mágico, lo lógico y todo lo demás


Lo lógico es no existir,

lo mágico es tener un sitio a dónde ir.

Lo lógico es no existir

y lo mágico... depende de un matiz.


Esta noche Paco Bello da un concierto en Galileo Galilei. Hay monólogos y teatro por doquier. Jam de blues. Millones de posibilidades en Madrid. Y lo mejor es que me siento en casa... y eso sé lo que quiere decir.

Pensar en Barcelona ya me agobia... me agobia pasar por sitios que me traen mil recuerdos, y al mismo tiempo la echo de menos.

Esta mañana vamos a desayunar a una casita de ensueño y después el Prado. Quizá encuentre la calle con la que un día soñé. Quizá me reencuentre con gente. Quizá las cervezas al mediodía precedan algo realmente bueno, todo lo que es capaz de aportarme esta ciudad gris de lluvia y frío invernal.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

¿En qué quedamos?


De sombreros va la cosa...


Podemos cambiar el color de la piel como esas preciosas piedras de colores. Y también podemos, si queremos, cambiarnos el sombrero. Podemos ponernos un gorro bersalino e ir de bohemios, como la gran mayoría de la gente ahora que está de moda. Con un cordobés podemos hacer palmas y contrapalmas, y poner un poco de ritmillo a nuestras vidas. Si buscamos guerra, una boina; brujería, uno de punta; y si lo que buscamos es magia, la sacamos de la chistera.

Pero si lo que queremos es silencio, entonces tenemos que ponernos un bombín, como Chaplin.
Podemos ponernos un disfraz, ser como no somos a ratitos, fingir que estamos alegres cuando entremos en el catatónico estado de seres uraños, que hay silencio dentro cuando estamos llenos de ruido, que queremos diversión cuando tan sólo queremos un poquito de silencio... El ser humano es así de contradictorio. Pero también tenemos otra opción, cambiar de sombrero a ratitos y moldear nuestros seres entre estancias de cuero y de fieltro.

Somos mucho más nosotros con montones de sombreros. El que llevabas hoy tan sólo es uno de ellos.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Mensaje en una botella


Tu carta siempre llega tarde. Tu mensaje, cuando es tarde. Tus letras, cuando ya es tarde.

Hoy Sebastià Jovani i Mil Timbrados han actuado en un espectáculo multidisciplinar en Heliogàbal, en el que el lirismo de Jovani se misturaba con la música estridente del grupo experimental. No es la primera vez que intenta fusionar diferentes elementos; de hecho, en el proyecto ágape dentro del festival LEM de música experimental, introdujo también gastronomía en el recital (una buena manera de ligar venus, la inspiración, con el mundo de las delicatessens...). Organizador de diferentes veladas multidisciplinarias en el barcelonés barrio de Gracia, hoy le ha tocado ponerse la gorra de marinero y navegar por diferentes épocas y lugares mediante unas sencillas postales de viaje. El tema era recurrente, sin embargo la plasmación no se ha desarrollado de la manera más acertada, con un tratamiento muy superficial y una poética que no acabo de encajar, con ciertas pretensiones irónicas. La interacción con la música, los ruidos, los sonidos, perfecta, eso sí.

Pero para gustos colores y la poesía, esa gran desconocida... Por cierto, me encantó el detalle de tirar aviones de papel con letras... pensé en hacerlo cuando recité en el Torneig Poètic, pero lo descarté porque temía parecer demasiado friki.

Por lo demás, fin de semana ameno en el vasco, la Ovella Negra y el Burdel. Esta vez incorporamos la anédota de los 60€ que nos dejamos en el bingo, un sábado a las 4 de la mañana, sin una sola línea pero, eso sí, con una estufa Taurus de regalo (que requiere instalación!). Después me encantaron esas cancioncillas a cuatro voces y una guitarra. Salidas nocturnas, ciertamente raras.

Venus Delicatessen


En la vida hay palabras que significan mucho para una persona. Hay palabras que marcan relaciones, etapas, lugares. Hay palabras que aparecen por casualidad y otras que parecen diseñadas para cumplir una función determinada en un espacio y tiempo limitados. Y hay otras irracionales.

Cuando buscaba nombre para este blog tenía claro que sería algo de Venus. No sé muy bien porqué, quizá estaba influida por una idea que me comentó Raül sobre la Venus de Boticeli, el nombre del planeta surgió en mi cabeza como sumario de todo lo que quería explicar. El universo femenino. La dulzura. La sensualidad. La delicadeza. La noche. Las estrellas. La inspiración. La preciada inspiración...

Hace un par de años, cuando estudiaba el máster de radio, apareció una nueva palabra con significado añadido. En realidad ésta fue primero. Siempre me há interesado el arte culinario, lo diferente, lo elaborado, lo extraño, las mezclas raras. Así que cuando tuve ocasión, en varios de los programas que hice para el máster, incluí una sección de delicatessens. Ahí fue cuando conocí a Raul y de su mano descubrí muchas mezclas nuevas.

Recuerdo un día que volvía de noche a casa. Iba sentada en el autobús, escribiendo poesía en mi cuaderno y escuchando en la radio un programa de música alternativa muy bueno. Recuerdo dejar la poesía a medias mientras escuchaba una canción preciosa y garabatear con letras naif todo mi cuaderno con "delicatessendelicatessendelicatessen". Algo que, por supuesto, incorporé a la versión digital de "La lengua de la vanidad muerta", uno de tantos proyectos a medias.

Desde entonces las palabras "venus" y "delicatessen" me acompañan en mi vida poniendo marcas en cosas que, sin ellas, serían probablemente insignificantes. Son dos de mis palabras favoritas. Por eso el día que descubrí este local, el Venus Delicatessen, en Avinyo 25, Barcelona, algo se me movió por dentro. Pasé por delante varias veces, con personas diferentes. Siempre me quedaba embobada mirando a través del cristal las figuras que exponían, las lámparas, las formas y los colores; el local, según me han dicho, es de estilo modernista. Pero nunca entraba porque sentía que tenía que ir en un momento especial, un momento elegido por mí.

Hoy por fin he atravesado la puerta del Venus Delicatessen y me he tomado un café con leche bien calentito, que en estos días de frío invernal se agradece mucho. Al principio dudaba si ir o no, porque no estaba segura de que fuera el momento idóneo. De hecho no lo estuve hasta que empecé a escribir estas líneas. Las distancias matutinas, los pensamientos, las sensaciones, las bromas y el humor mal entendido, los latidos... no han hecho que hoy sea precisamente un día divertido. De hecho, habría salido corriendo de allí si no me hubieras parado. Todo lo que ha pasado hoy tiene un sentido, un significado, una razón de ser. No sabemos cual, pero no importa. Te impregnaré de venus y de delicatessen mientras la buscamos, dos palabras que ya son un poco tú.

Parece que ya empiezo a notar los efectos del café de esta tarde: dos entradas en época de sequía intelecutal no está nada mal.

El porqué de la crisis



Hola chicos. Os quiero pasar un video que me envió la Helena y que me parece muy interesante. Explica los procesos intermedios de la cadena de producción que no salen en los libros y con él podemos llegar a entender más profundamente las razones de la crisis que vivimos en la actualidad. Porque, creo yo, la crisis no ha llegado de repente a nuestras casa sólo por la subida del precio del petróleo y por la especulación con el ladrillo. La crisis es crisis porque el actual sistema de consumo es insostenible.

Os diría que si a vosotros también os resulta interesante se lo paséis a vuestros colegas, no para imponer una nueva corriente de pensamiento doctrinario y sectario sino porque lo verdaderamente importante, lo que nos hace falta a todos los individuos que componemos esta "homogénea" sociedad, es pensar un poco más.